miércoles 23 de julio de 2008

SE FUE EL ALBERTO

Y se nos fue nomás, lo loco es que el tipo nos caía simpático, porque de alguna manera, no parecía tan hijo de puta como los otros, el quia estaba con ganas de hacer algo, parecia que de ser por él, el quilombo con el campo se arreglaba en un santiamén, en fin, si alguien llega a leer esto va a pensar que soy oficialista, cristinista o lo que es peor: kircherista! pero no, nada que ver, solo doy mi impresión y otra vez siento que se va el menos indicado, cuando hay otros verdaderamente impresentables que se quedan atornillados en sus puestos, esos que se empeñan en desmantelar la imagen del gobierno, o lo que queda de ella. Bueno, no nos queda más que desearle al ex-jefe de gabinete que pase unas excelentes vacaciones en algún paraíso tropical, que se divierta, y que no se preocupe por la realidad del paía, que para eso estamos nosotros, los cuarenta millonmes de pelotudos, que si renunciamos a nuestro trabajo, tenemos que ponernos de cabeza a encontrar otro, porque si no, nos comen los piojos.

J. O.

viernes 18 de julio de 2008

PROLOGO

Quiero dedicar estas primeras líneas a Chuck Palahniuk, al genial Iain Banks, a Emanuel Carrere, a Breat Easton Ellis, a J. D. Salinger, a Patrick Suskind, a Ian Mcewans, a Patricia Highsmith, a J M Coetze y a todos esos autores que todavía no leí.
Gracias.